
Vaya titulo ¡¡eh!!.
Para algunos de vosotros, lo que a continuación os relataré, os parecerá exagerado, sin embargo otros, supongo, os sentiréis identificados.
¿Por qué jugamos al mus?
Fácil de contestar:
-Somos adictos.
Quizás la palabra "adicto" no sea la adecuada ¿o si?, pero creo que me entenderéis.
Yo necesito el mus como el comer (no todos los días, ya me entendéis), porque me relaja, me anima, me despeja y tantas cosas más.... Supongo que os pasa igual.
Todo esto, según quien lo cuente, comenzó con tu padre que te dijo:
-Siéntate aquí, que les vamos a enseñar a estos señores a jugar al mus.
O un amigo:
-Toma asiento que nos falta uno.
Y te sentaste y ese juego que alguna vez habías mirado con interés y del que no te enterabas como se jugaba, te empezó a gustar y a gustar y cada vez más......
Al final te enganchaste, he incluso más que el que te introdujo en el asunto.
Por otro lado hay que ver las horas que le dedicamos al mus los adictos. No sólo en la partida sino tras terminarla analizando las jugadas con el compañero, después en casa antes de dormir (que si hubiera pasado me salgo solo, que si pongo 3 no me quiere, que para que habré envidado más, etc....), te levantas y sigues dándole vueltas (déjalo ya cansino) .
Luego estamos en el trabajo:
-Haber, quien me cambia la tarde para ir a jugar la partida.
Y ahí, vuelta y dale, cansando a los compañeros para que te lo cambien, y ellos:
-No entiendo que necesidad tienes de ir al bar a jugar a eso del mus y tal, con el humo que hay en los bares, pero bueno que si te hace mucha falta......
Luego el tema de la mujer (o el marido) que no juegan.
Te vas y dices:
-Bueno cariño que me voy a la partida, regreso a las nueve.
Y a las ocho ya te está llamando:
-Te queda mucho, es que me ha llamado mi hermana y hemos quedado a cenar.
-No te preocupes, que estamos terminando, en cinco minutos estoy en casa.
Y resulta que estas jugando al mejor de 7 y vas 1-1. Jejejeeje que paciencia tienen las parejas.
Anda cuando llegan las vacaciones.
Te preparas todo lo necesario para pasar unas buenas vacaciones:
Gafas de sol, bañador, la gorra, el protector solar, baraja, amarracos, etc...
Llegas al hotel, entras a recepción, pides la llave de la habitación y le dices al recepcionista:
-Busco partida de mus, ¿puedo colocar un cartel en el tablón?.
Ni que decir tiene que se acabo la siesta. Por otro lado que más da, sino me echo la siesta en todo el año. Y allí conoces a Manolo y a su "cuñao" Juan, que son de Getafe y a Pedro, de Teruel y licenciado en empresariales por la universidad complutense de Madrid, que lleva sin jugar 20 años desde que termino la carrera y te toca de jugar con el porque los "cuñaos" juegan juntos.
-Pues nada Pedro pasamos un rato he invitamos a estos señores a unas copas.
Otra cosa que nos engancha es la competición.
Recuerdo el primer campeonato, el ambiente, conocer gente, sentarte entre partida y partida a ver de jugar ha esa pareja destinada a ganar el campeonato y te preguntas ¿llegaré a este nivel de juego algún día?. Y vaya si coges nivel y ganas tu primer campeonato. ¡Ole! Que sensación. Y ganas otro y piensas: Esto ya no es casualidad es causalidad (que profundo).
También me viene a la cabeza, situaciones de cuando se es más joven, estando de copas cuatro amigos museros y a las 5 de la mañana, medio castañas, dice uno:
-Vamos a jugar una partida de mus.
Y otro:
-No hay huevos.
Pues nada a la casa de los abuelos a jugar la partida hasta las 9 de la mañana, sentados en cuatro sillas viejas delante de una mesa de 2 x 1 metros. Que comodidades.
Bueno pues si todo esto no es adicción ya me diréis que es. Por cierto que son casi las cuatro de la mañana, que tarde.
Espero que dejéis en los comentarios cualquier cosa, como vuestra primera vez (musisticamente hablando, jejeje), vuestro mus en vacaciones, vuestro primer campeonato, lo que queráis.
Un saludo a tod@s y larga vida al mus.